Luna

Luna - Monasterio de Monlora

Cómo llegar

Saldremos de Zaragoza por la Autovía A-23 dirección Huesca hasta llegar a la salida de Zuera norte donde cogeremos la A-124 con dirección a Ejea de los Caballeros.

Siempre sin dejar esta calzada pasaremos de largo los desvíos a Gurrea de Gállego, luego a las Pedrosas y más tarde a Sierra de Luna, continuando por esta carretera hasta llegar a la rotonda de intersección con la A-125, en la cual iremos dirección Luna por la A-1103.

Una vez allí, en el mismo pueblo, inmediatamente después de la primera curva a la derecha esta la carretera también a la derecha que nos conducirá, tras recorrer un trecho de apenas seis kilómetros, al Monasterio de Monlora, por el que merece la pena circular muy despacio para apreciar los tesoros que encierra, como el puente sobre el río Arba.

Ascender por la sinuosa carretera que conduce al monasterio de Monlora es como subir al cielo. Y no sólo porque se sitúe en una montaña de 227 metros de desnivel, sino porque arriba se siente verdaderamente eso, tocar el cielo.

El lugar

Este Monasterio, remanso de tranquilidad durante todo el año, es un lugar de obligada visita, sobretodo en esta estación primaveral. Situado en una espectacular altiplanicie a 656 m sobre el nivel del mar, está enclavado en una gran muela que destaca entre las llanuras de la comarca, y desde donde se pueden contemplar las vistas que ofrece este balcón de las Cinco Villas.

Situados en esta cima de gran belleza, con varios árboles centenarios capitaneados por una carrasca, en la que la tradición sitúa la aparición de la Virgen por la que se fundó el cenobio a un pastor de Luna, se pueden divisar en el horizonte los blancos pirineos, las sierras prepirenaicas, los Mallos de Riglos, el Moncayo, la Hoya de Huesca y toda la comarca de las Cinco Villas hasta Navarra, si la climatología nos acompaña. Y es que desde esta gran explanada podemos elegir un punto cardinal cualquiera y llegar con la vista casi tan lejos como la imaginación nos lo permita.

Aguzando la mirada divisamos olivos sobre unas gradas, aliagas, quejigos, bojes, tomillo, romero, espliego, orégano, colores que se superponen en un lienzo infinito y olores que nos harán sentir rodeados de naturaleza. Toda la montaña entera está repleta de estas plantas olorosas que le dan un "toque" característico a su curativo aire y que la etimología dice le dio su nombre: monte oloroso, que evolucionó en Monlora.

Por algún lugar cercano no visible, los hombres han puesto un "muladar" que hace que los buitres de Riglos, Agüero y Murillo se acerquen cotidianamente, como un ejército singular que posa ingrávido en el cielo esperando a ser captado por nuestra cámara.

Como decimos, este monasterio es el Santuario de la Virgen de Monlora, patrona de Luna, famosa por hacer milagrosa el agua de los aljibes del monasterio, a la que profesan devoción no solo los luneros y descendientes de Luna, sino otros muchos de los habitantes de los pueblos vecinos.

El edificio fue construido en el año 1500, remodelado y modificado posteriormente en el 1762. Desde su construcción ha sido habitado por franciscanos, morada de monjes benedictinos y recientemente por monjas clarisas que tuvieron que abandonarlo en el presente año.

La Hermandad de Nuestra Señora de Monlora ha colaborado siempre estrechamente en el cuidado, restauración y remodelación del monasterio, por lo que ahora podemos verlo y disfrutarlo en muy buen estado. Las celdas de los monjes son ahora utilizadas como hospedería, lo que hace que Monlora sea el lugar ideal para pasar unos días de relajación, saboreando su aire y viviendo la paz que en otros tiempos acompañaba a los frailes.

En la iglesia del Santuario (S. XVIII) destacan su retablo mayor, cuatro lienzos de José Luzán (maestro de GOYA) y una valiosa escultura en madera del Ecce Homo. Digno de mención es el pórtico gótico flamígero del claustro.

Lugar frecuentado (generalmente en fines de semana y si la climatología acompaña) por los aficionados al parapente y al ala delta que despegan desde la cima para sobrevolar el monasterio.

Simplemente decir que si en el conocimiento de la provincia de Zaragoza existen algunos puntos de visita obligada, Monlora es uno de ellos. Alimentar el cuerpo, el espíritu y disfrutar de todos los sentidos no es habitual que coincidan en un mismo lugar. En este caso, sí. En Monlora.


Dónde almorzar

La Tras la visita a este lugar de espiritualidad y naturaleza tenemos dos opciones para el culto a la buena mesa:

El Mesón del Monasterio

Es el restaurante que se encuentra en lo que antaño fueron las cocinas y el comedor monacal, aún mantiene hoy la chimenea del antiguo figón de los frailes franciscanos.

Por un precio económico podemos degustar platos típicos aragoneses como son sus especialidades en migas, carnes a la brasa y postres caseros.

      Restaurante 976.697.131

      Hospedería 976.697.099


El Regano

Para llegar a él debemos iniciar el regreso, tras volver a pasar por la localidad de Luna, a tan solo un par de kilómetros, lo encontraremos anunciado a la derecha de la marcha. Se trata de un asador restaurante de arraigada tradición y encuadrado en un marco incomparable.

Con esa tranquilidad que da estar en medio del campo, la cocina es sencilla y sabrosa que huye de sofisticaciones; así, la brasa y los asados son dos de sus puntos fuertes, tanto en carnes como en pescados. Resulta Ideal para ir con niños, que tienen espacio suficiente para disfrutar.

  Restaurante 976.689.024

     DIRECCIÓN : Ctra.de Zuera Km, 36 : 50610 - Luna - ZARAGOZA


 

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(c) 2007   Ignacio Gonzalvo


Localidad: LUNA


Distancia de Zaragoza: 71 Km.


Tiempo estimado: 01h05


Comarca: CINCO VILLAS


Provincia: ZARAGOZA


Población: 961 habitantes


Altitud: 477 m.

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