Fontellas

Fontellas - El Bocal del Canal

Cómo llegar

Para esta visita tenemos un cómodo y fácil desplazamiento que, con gran tranquilidad, nos llevará una escasa hora para andarlo por vía rápida y de buen trazado.

El lugar en cuestión se encuentra próximo a la ciudad de Tudela por lo que deberemos salir de Zaragoza por la N-232 y que ya no abandonaremos hasta encontrar, como decimos poco antes de llegar a Tudela, el indicador del desvío a "El Bocal" el cual está perfectamente señalizado.

Allí se toma la NA-5281 que tras circular un par de kilómetros nos hará llegar a nuestro destino por la misma orilla del canal y con la visión al fondo del puente de acceso (Puente Formigales) que fue construido por  Don Ramón de Pignatelli.

El lugar

La palabra "bocal" significa presa o azud que se levanta en un río con el fin de desviar su caudal y así, las presas del Bocal de Fontellas a la orilla del Ebro, dan origen al nacimiento del Canal Imperial de Aragón, el cual vino a ser un sueño convertido en realidad. Es una obra que se anticipa a su tiempo, pero sobre todo y en cualquier caso es un "canto" a la perseverancia y al esfuerzo colectivo y de la que podemos decir que recientemente ha sido declarada monumento de interés cultural.

A lo largo de 108 kilómetros de recorrido, con un trazado que va mas o menos paralelo a la margen derecha del río, podemos encontrar presas, azudes, almenaras, puentes, esclusas y puertos fluviales que lo convierten en un verdadero museo de las obras públicas, a pesar de que muchas de las obras originales están desaparecidas o muy deterioradas.

En la actualidad la superficie regada por el Canal Imperial de Aragón es de 26.500 ha, de las que aproximadamente 23.600 ha están ubicadas en Aragón (Zaragoza) y 2.900 ha en Navarra y su capacidad, en origen, es de 30 m3/s.

Esta magna obra de ingeniería se remonta al siglo XVI, cuando el rey Carlos I mandó construir a Gil de Morlanes una gran acequia para poner en riego las áridas tierras del valle del Ebro a su paso por Navarra y Aragón.

La idea inicial pretendía juntar el Ebro con el Jalón en el término de Alagón (provincia de Zaragoza) y desde allí llegar hasta la capital aragonesa. Pero aquel proyecto se quedó a medias pues a las dificultades técnicas se sumó la oposición de los grandes terratenientes, y la Acequia Imperial -como se llamó aquel primer canal- apenas llegó a regar los términos navarros de Ribaforada, Buñuel y Cortes. Quedó prácticamente inutilizada hacia 1587 pues las roturas y filtraciones enlodaban el agua.

A pesar del recorte del proyecto, solo fueron cerca de 60 kilómetros de acequia, aquella primera fue ya una obra digna de admiración destacando como principales elementos en aquel complejo hidrológico la presa vieja y el palacio de Carlos V, obras del Renacimiento que tienen ya 500 años, y son hoy la parte más antigua de todo el recinto.  Por debajo de este palacio, reformado hacia el siglo XIX, cruzaban antiguamente las aguas que iban desde el Ebro hasta la Acequia Imperial.  Posteriormente, las compuertas del Bocal del Rey -como se llamaba originariamente el palacio- fueron cerradas, y en su lugar se planteó el jardín (con un roble centenario de 33 metros de altura declarado monumento natural) que adorna hoy esta construcción señorial de estilo aragonés.

Un hito destacado en la historia del Canal es la fecha del 5 de mayo de 1772, día en el que fue nombrado el canónigo zaragozano Don Ramón de Pignatelli como protector del Canal Imperial, iniciando así la construcción de una nueva presa aguas arriba de la anterior que ya había quedado obsoleta y que gracias a su decisivo impulso pudo ser finalizada esta obra hidráulica que vino a ser una de las más importantes realizadas en el continente.

Para regular el canal Pignatelli construyó la Casa de Compuertas, con once bocas, y acometió modificaciones en el trazado para darle mayor profundidad y anchura, con el fin de que fuera navegable hasta Zaragoza.

Por aquel entonces, el proyecto era construir un canal que comunicara el mar Cantábrico con el Mediterráneo, una vía navegable que además cubriera la necesidad de saciar los regadíos de la ribera alta del Ebro. Todo ello hay que entenderlo dentro de su contexto histórico, dominado por las ideas de la Ilustración, que pasaban por construir canales en España a imitación de otros países como Inglaterra y Francia. Unos planes utópicos, puesto que no se valoraba ni su coste real, ni las condiciones naturales del país, que lo hacían imposible.

De todo este grandioso proyecto tan sólo una parte se llevó a cabo, entre 1776 y 1790 Pignatelli acabó:

1780 - el gran acueducto del Jalón (que ya hemos visitado)

1784 - el cauce hasta Zaragoza

1786 - el puerto de Miraflores, las principales dependencias de la empresa en la zona del hoy destruido cuartel de Torrero en Zaragoza (oficinas, viviendas, talleres, astilleros, cuartel, almacenes).

1786 - finaliza la "Fuente de los incrédulos" llegando el agua a Zaragoza

1790 - el monumental azud de El Bocal, de 230 metros de longitud y 6'5 de altura, así como multitud de puentes y almenaras. También el molino de Casablanca, y diversas esclusas, aguas abajo, para la navegación, colocándose la última piedra en la Presa Nueva de El Bocal.

Del siglo XVIII también es la capilla neoclásica dedicada a San Carlos Borromeo y de finales de ese siglo la construcción del poblado de aire racionalista para albergar a los operarios encargados del mantenimiento así como una posada para los viajeros que utilizaban el canal.

Este poblado está constituido por cuatro grandes bloques rectangulares, con dos pisos y tejados a dos aguas. Las fachadas principales de estos pabellones presentan una fuerte tendencia a la horizontalidad y se articulan rítmicamente con múltiples adintelados y ventanas en el piso inferior y balcones y ventanas alternativamente en el superior, se encuentra en el entorno del palacio y se une a él a través de una avenida flanqueada por tupidos árboles.

Todas estas obras, ocuparon durante años a miles de campesinos de toda la Ribera, a presidiarios y a regimientos del ejército, que llevaron el agua hasta unos dos Km. aguas abajo de Torrero.

El sucesor de Pignatelli, el Conde de Sástago, levantó la actual iglesia de San Fernando de Torrero, y años después, en 1826, el descubrimiento en la zona de ricas vetas de arcilla, necesaria para revestir la obra y proseguir el cauce, permitió reiniciar los trabajos, que siguieron de forma intermitente a lo largo del siglo XIX.

El otro objeto para el que este Canal fue proyectado, la navegación, nunca se vio plenamente cumplido pues el cauce no se alargó más allá de Zaragoza; en el siglo XIX se intentó en ocasiones prolongar el cauce hasta Tudela por un lado y construir esclusas en Zaragoza para comunicarlo con el Ebro, pero esta idea no llegó a realizarse. Sirve hoy en día el Bocal como magnífico observatorio para apreciar los caminos de sirga desde los que los bueyes arrastraban las embarcaciones mediante cables cuando no había viento suficiente para la navegación a vela.

La navegación por el Canal, que ha perdurado hasta hace poco, fue establecida por Pignatelli y ofreció un servicio muy efectivo de transporte de mercancías y viajeros en varias modalidades. La existencia de aduana entre Navarra y Aragón dificultó el tráfico interregional de mercancías; no obstante cumplió con efectividad su mermado papel de vía de comunicación comarcal. El tráfico quedó hundido por bastante tiempo con la guerra de la Independencia.

Así pues el Canal nunca llegó a su destino; no obstante la idea de navegar el Ebro no desapareció y ha pervivido casi hasta nuestros días. Siguiendo hoy en pie la idea de prologar su cauce pero para extender el riego.


Dónde almorzar

Al igual que nos sucede en el paraje del Caracol de Alagón y por lo apropiado del lugar donde nos encontramos, que duda cabe que la mejor opción sería llevar de casa almuerzo campestre y disfrutarlo al aire libre. En caso contrario podemos ser servidos en el merendero que allí mismo se encuentra junto a la capilla y en la entrada hacia la presa de Carlos V.

Tendremos en cuenta que nuestra visita discurre por los dominios del río y por tanto, dependiendo de la época de año, podemos encontrarnos con auténticas plagas de los siempre molestos mosquitos.

(c) 2007   Ignacio Gonzalvo


Localidad: FONTELLAS


Distancia de Zaragoza: 77 Km.


Tiempo estimado: 01h01


Comarca: RIBERA NAVARRA


Provincia: NAVARRA


Población: 804 habitantes


Altitud: 276 m.

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